jueves, noviembre 02, 2006

30 días para la reflexión. Día 1: Afectado por el VIH

Hoy, además de cómo representante de COGAM y como técnico en salud, colaboro en la inauguración de este blog como afectado por el VIH. Afectado, porque puedo afirmar que, ciertamente, en mi entorno inmediato las estimaciones de prevalencia de VIH entre población gay, del 14-16% no son una estadística fría, sino una realidad con rostros: uno de cada ocho de mis amigos, novios, ex novios, amantes y conocidos gays viven con el VIH. Me considero afectado porque, además de las cosas maravillosas que he vivido con todos ellos, también me ha tocado compartir situaciones difíciles en relación con este virus: el comunicado del resultado de la prueba, recibir malas noticias sobre los recuentos linfocitarios, o sobre la carga vital, e incluso la despedida… Me considero afectado porque he visto morir a dos de mis amigos de la infancia, atrapados por las drogas en los últimos años de la adolescencia, cuando más vulnerables éramos, en un barrio del sur de Madrid, bien castigado, y en un momento donde parecía que no había esperanza para mucha gente. Por último me siento afectado porque como usuario que he sido de la profilaxis post exposición tras la rotura de un condón, puedo hacerme una pequeñísima idea de lo que supone vivir toda la vida con la perspectiva de esa pesadilla llena de complicaciones que para mí fueron los antirretrovirales durante tres meses. Me considero afectado, pero por mucho ejercicio de empatía que pueda hacer, no vivo el virus en primera persona. Y nuestra intención es que los protagonistas de este foro (además de las experiencias que podamos contar, las denuncias que podamos hacer y la esperanza que podamos aportar) sean quienes viven con el virus, quienes se enfrentan día a día a miedos, prejuicios, discriminación y quienes siguen empeñados en vivir valientemente contra viento y marea.
Alberto Martin-Perez
Vicepresidente de COGAM y coordinador de la comision de prevención.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Yo también soy afectado por el VIH, vivo con él. Porque el VIH vive dentro de mi pareja aunque nunca se le invitó a entrar.

El VIH llega cuando menos te lo esperas, nadie lo quiere, todos darían cualquier cosa por deshacerse de él pero... por el momento hemos tenido que aprender a vivir con él.

Las cosas han cambiado en los últimos años, los tratamientos garantizan la vida, con ciertas limitaciones en cuanto a la calidad pero... vida al fin y al cabo. el preservativo nos permite amarnos sin miedo y una sociedad más preparada nos dice que no pasa nada si eres seropositivo.

Pero a pesar de tanta formación y tanta comprensión social, lo cierto es que muchos seropositivos siguen teniendo miedo a que se sepa que lo son.

Seguimos viviendo la discriminación en la calle. Los medios de comunicación siguen asociando VIH a yonkis, putas y maricones, la gente se permite el lujo de juzgar a los demás por el hecho de ser seropositivos y, si se trata de ligar o incluso enamorarse, el VIH es una gran barrera que separa a las personas.

Hemos de esforzarnos en frenar esta enfermedad, pero hemos de esforzarnos con más fuerza en conseguir que las personas seropositivas sean realmente aceptadas en nuestra sociedad, en nuestro entorno, incluso en nuestra propia familia.

Antes que el enfermo está la persona y, gracias a dios, si algo se sabe del VIH hoy por hoy es como evitarlo, por lo que el riesgo no existe si se utilizan bien las medidas de prevención.

No juzguemos, no tengamos miedo, porque podríamos ser cualquiera de nosotros. Todos somos afectados por el VIH.

3:01 p. m.  

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